Sobre la maldición de Hill House y lecturas abandonadas…

Sofía
La maldición de Hill House, Shirley Jackson - Inspiración Volátil Blog

Estuve compartiendo por medio del Newsletter que terminé mi lectura de La maldición de Hill House de Shirley Jackson, y que al final no me gustó el libro. Mientras seguía analizando lo que acababa de leer, pensé que era mejor reunir todo mi análisis en un post y contarles mi opinión final. Sé muy bien que hay una serie en Netflix que está basada en este libro, la cual todavía no he visto, y también varias adaptaciones a película. Entre estas una de los 90’s que vi de pequeña miles de veces (hahaha) y que puede que la mencione varias veces de aquí en adelante.

Para refrescar la memoria a los que ya leyeron el libro, o contarles en resumen de qué trata a los que no lo han hecho, la maldición de Hill House relata la historia de cuatro personajes: El Dr. Montague, un investigador paranormal; Eleanor, una joven introvertida y un poco resentida por haber dedicado su tiempo a cuidar a su madre inválida; Theodora, una artista y Luke, futuro heredero de Hill House. Todos ahí ayudan al doctor a llevar acabo su investigación y terminan experimentando eventos sobrenaturales.

Hasta ahí lo dejaré. Incluso, mencionaré antes de continuar con mi opinión, que a Stephen King le parece que es uno de los mejores libros de terror de finales del siglo XX. Con eso en mente, sigamos a mis siguientes puntos (o mejor dicho, las razones de por qué no me gustó):

El inicio es muy lento

Jackson se toma el tiempo de introducir y presentar a sus personajes, poniendo énfasis en Eleanor. No es que eso tenga algo de malo en sí, pero en general, avanzada la lectura hacia un 20-25% uno termina conociendo más a Eleanor, que el resto de personajes, y todavía ella ni siquiera ha llegado a Hill House o conocido al resto de personajes. Por si fuera poco, no ha sucedido nada paranormal, lo que inmediatamente puso en mi cabeza la inevitable comparación con La casa infernal de Richard Matheson, y cómo este arrancó con todo desde el principio con sus detalles macabros. Lo admito, desde ese momento que empecé a comparar ambos libros en mi cabeza, mi opinión de Hill House iba cada vez más abajo.

¡No pasa nada!

Sin importar mi opinión y cómo se iba sesgando, seguí leyendo, pero llegando a la mitad me di cuenta que ¡no había pasado nada! Incluso después de haberse conocido el grupo de personajes, y de haberse instalado en la casa y haberla explorado… no pasaba nada paranormal todavía. Aquí le lectura se empieza a centrar más en el diálogo y detalles de sus vidas que compartían cuando estaban comiendo, sentados frente a la chimenea, jugando ajedrez o simplemente caminando fuera de la casa entre los árboles y la naturaleza. Con menciones borrosas sobre puertas que se abrían y cerraban, mi emoción por seguir leyendo estaba al borde de terminarse, y con ella mis ganas de abandonar la lectura aumentaban.

Cambios de escena confusos

Algo que noté varias veces, y me tomó tiempo entender con el tiempo, son los cambios bruscos de escenas sin ningún aviso aparente dentro de la lectura. Por ejemplo, describen una escena donde Eleanor se encuentra hablando con Luke sobre cómo era la relación con su difunta madre, todo esto dentro de la casa, y en el mismo diálogo simplemente en un párrafo aparte empieza otro diálogo con las mismas personas pero en un lugar totalmente distinto. Pero es tan sutil el cambio, que inmediatamente lo obliga a uno a regresar y leer nuevamente la página. Un poco molesto la verdad. Esto se repite muchas veces a lo largo del libro.

Sucesos no tan terroríficos

Un aspecto que tomo muy en cuenta a la hora de leer un libro de terror es cómo este me hace sentir. Siempre me ha parecido increíble cómo la combinación de ciertas palabras y la imaginación nos puede hacer ver y sentir cosas como si de verdad las estuviéramos experimentando. Y es eso precisamente lo que no me gustó de Hill House, la forma en que Jackson describe los pocos eventos sobrenaturales. No me hizo sentir absolutamente nada, más bien solo me hacía analizar la cordura de los personajes y dudar de lo que estaba sucediendo. Aquí una vez más entra la comparación con otros libros como La casa infernal, El Resplandor, Soy Leyenda y hasta Drácula. Aunque sea un solo momento, el hecho de que al leer algo me ponga nerviosa y quiera maldecir al personaje por lo que está a punto de suceder, eso siempre le da puntos extras al libro.

El triste final

No quiero arruinarles el final, lo que sí diré es que no me lo esperaba para nada y no quedé satisfecha. Fue muy rápido, y me pareció muy confuso el cambio tan repentino de actitud de los personajes hacia uno en específico. Para ser un poco más específica, hablando de actitudes, el personaje de Eleanor me terminó desesperando.

 

Por lo general mi reseñas suelen ser positivas y unas cuantas mixtas, pero esta vez si me fui al otro extremo. Obviamente es cuestión de gustos, pero a mi en lo personal no me gustó La maldición de Hill House. Me hizo recordar mucho uno de los consejos que da Austin Kleon para leer más:

Austin Kleon, read more - Inspiración Volátil Blog

 

¿Miran el tip número uno? Lo he escuchado no solo de él, sino de varias personas y artículos: el aprender a abandonar libros. Ya me di cuenta que es algo que me cuesta mucho hacer. Peor cuando es un libro que no me va gustando porque me da tanta curiosidad saber cómo terminará y así también poder opinar al final con un mejor fundamento de por qué no me gustó.

Sea cual sea el caso que tengan con sus lecturas en este momento, me encantaría saber qué opinan sobre los libros abandonados, y también si ya leyeron Hill House o han visto alguna de sus adaptaciones 😉

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