Ensayo: lo que está al fondo de la madriguera

Sofía

(Un ensayo que acabo de terminar acerca de Alicia en el país de las maravillas)

Quien no ha pensado que no hay nada detrás de una simple sucesión de palabras, es porque en realidad, no comprende su real significado. Ejemplo perfecto para lo que se trata de decir es el libro de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas. Últimamente, con todos los avances de la tecnología, es fácil percibir como han cambiado las últimas generaciones. Hoy todos los adolescentes están pendientes de su perfil en Facebook, Twitter y el Messenger, dejando fuera cualquier relación real con personas reales, por el hecho de estar sentados varias horas al día frente a la pantalla del computador. Pero, ¿Qué relación tiene la situación actual de los jóvenes con el concepto de Alicia? La verdad, mucho. Y es que el tan sólo pensar que la mayoría de ellos aceptan no tener hábito de lectura, también se llega a afirmar que tienen una especia de “pereza mental”. El libro de Alicia es más que un cuento para niños, es una historia llena de preguntas acerca de uno mismo, preguntas que se llegan a formular al llegar a cierta etapa de la vida, como se explicará a continuación.

Entre los varios análisis que se han hecho a la obra de Carroll, también por los propios escritos del autor, se sabe que los libros de Alicia representan el concepto de la adultez, en parte también, ciertas partes de la historia, llegan a ser parodias de personas y sucesos históricos del tiempo de Carroll. Se dice que en esta primera parte, Alicia apenas llega a vislumbrar una pequeña parte de la adultez, en cambio, en la segunda parte (Alicia a través del espejo) Alicia, si entra definitivamente en el juego de ajedrez que representa la vida del adulto. Principalmente, se hablará acerca de la primera parte, de las primeras experiencias en esa tierra desconocida, y el conocimiento de extraños y nuevos personajes en la vida; que, de alguna u otra manera, llegan a provocar cambios en la persona, incluso, llegan a cuestionarla.

Todo empieza con la caída en la madriguera. Personalmente, se llega a tener la conclusión que todos, al momento de entrar en esa etapa, llegan a tener la misma reacción que Alicia la primera vez que ella mira al Conejo Blanco. El Conejo Blanco representa ese despertar en el adolescente, en el que por primera vez se da cuenta, superficialmente, del ajetreo que viven los adultos en su diario vivir. De alguna manera, eso al final termina atrayendo al adolescente, lo hace pensar que siguiendo sus pasos va a ser igual de importante que esa persona. Es así, como se termina en esa tendencia de imitar a alguien superior, alguien quien se admira. Esto en parte, trae sus consecuencias, pues se llega a mezclar el concepto de la propia identidad. Tal como le pasa a Alicia, al perseguir al conejo, llega a esta sala donde bebe y come cosas que al final, incrementan o disminuyen su tamaño, todo por querer atravesar aquella puerta para poder seguir el conejo y llegar a su destino. Tantos cambios de estatura la confunden, tanto así, que ya no se encuentra segura del todo de quién es en realidad.

Más tarde, uno se encuentra con personajes como la oruga, quienes sentadas apaciblemente desde su hongo, tienen una vista panorámica de todo su alrededor. Es a ella quien Alicia termina acudiendo después de la confusión con su identidad. Personas de este tipo son difíciles de encontrar, pero igual, nunca faltan en la vida de cada persona. Son de esas que con su propia sabiduría llegan a proporcionar un nuevo punto de vista, antes desconocido por uno mismo. Tales personas se ven ejemplificadas en los padres. Los padres, tal como la oruga, proponen diferentes opciones, pero nunca toman la decisión por sus propios hijos. Los hijos, más que todo, recurren a ellos en momentos de inseguridad, con el fin de que ellos les digan quiénes son y qué hacer al respecto de sus problemas. La oruga le dijo a Alicia que un lado del hongo o seta la haría crecer y otro la haría encogerse, pero al final fue el ingenio de Alicia que la ayudó a resolver el problema y, a prueba y error, logra llegar al tamaño que quería desde un principio.

Al seguir el camino, es probable tropezarse con personas con las que uno no va a tener paciencia, tales como la Liebre, el Sombrerero y el Lirón. Estas personas son una especie de metáfora acerca de esas situaciones que están fuera de control. Pueden llegar a confundir, hasta exasperar las últimas gotas de sensatez que se posea. Es así como Alicia los deja con su merienda y sigue su camino, lo que indica que no vale la pena convencer a otros de las propias creencias y opiniones, hasta que ellos no acepten que están equivocados, y/o viceversa.

Cabe destacar,  la clásica lucha interna de la persona, se ve manifestado en las conversaciones entre Alicia y el gato de Cheshire. Es curioso como a lo largo del viaje de la niña, este es el único personaje que la tranquiliza, el cual es fácil de hablar, aunque éste solo haga en una especie de acertijos. La persona humana, aunque algunos lo nieguen, siempre ha tenido esa tendencia a hablarse a si misma, preguntándose su dirección en la vida, entre muchas otras cosas. Cheshire es una versión muy diferente, pero placentera, de esa conversación con uno mismo.

Finalmente, casi al terminar la aventura, la Reina de Corazones espera en la participación por más personas en su excéntrico juego de cróquet. Esta reunión, incluyendo también el juicio por las tartas robadas, consigue explicar de una forma algo retorcida como es el interactuar con adultos. En este nuevo mundo, un adolescente puede agobiarse de tanta actividad, y por actividad se refiere a la continua crítica de uno mismo, donde se cuestionan los motivos por los que uno llega a obrar. Personalmente, se llegó a la teoría que esta última parte en la travesía de Alicia, manifiesta la complicada situación laboral. Como se narra en la historia, durante el juego, prácticamente cada jugador hacia lo que quería, sin importar si eso afectaba o no al resto de jugadores. Los flamencos, difíciles de controlar, que utilizaban en vez de mazos, hacen referencia a las propias estrategias de jugar la vida, y también cómo estas pueden llegar a afectar el resultado de las cosas si se manejan mal. Es obvio que ese temor que todos los personajes poseían por la reina se puede traducir en ese miedo a alguna figura de autoridad. El miedo natural al castigo, al enfrentar las consecuencias.

En fin, esta es tan solo una de otras de miles interpretaciones que pueden existir acerca de Alicia en el país de las maravillas. Cualquier persona puede pensar que nada más es un cuento de niños, otros no. La verdad es, que si nunca se siguen esos instintos, esa curiosidad natural por los incidentes de la vida, y se queda sentado, simplemente no pasará nada. Para los jóvenes es simplemente una cuestión de interés y motivación, el de no dejarse intimidar por la Reina de Corazones, el de no dejar que el resto de personas definan la identidad, más bien, tomar las riendas de la situación y dejarse caer dentro de la madriguera.

2 thoughts on “Ensayo: lo que está al fondo de la madriguera

  1. acabo de encontrar este blog buscando una entrada de mi propio libro que pronto sale al mercado. Se llama “Alicia volátil”, es de poesía lidelliana en 3D, y lo gracioso es que yo también me llamo Sofía!

    1. En serio? Que bueno conocer a alguien con tu mismo nombre e intereses 😀 Por cierto, cuándo sale tu libro? Me interesaría leerlo. (me gusta mucho el título)

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